Helmut Newton en La Fabrica

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Ciberwoman 2

Lacan definía la pulsión escópica como el irresistible apetito de la mirada característico de la inteligencia humana. El impulso a mirar incluso aquello que sabemos que no deberíamos ver.

Esa pulsión nos construye y nos explica. A través de ella, nuestra mirada proyecta nuestro deseo sobre lo que miramos y, de manera simbólica, lo hace nuestro.

Los fotógrafos conocen bien esta pulsión. Son voyeurs. Ocultos tras el visor de sus cámaras, nos observan con la obstinada intensidad de quien se pega al ojo de la cerradura buscando el brillo rosado de la carne.

Fiona Lewis in Los Angeles

Sin duda, Helmut Newton, del que ahora podemos disfrutar una pequeña retrospectiva en La Fábrica Galería, ha sido uno de los mayores y más sabios voyeurs de todos los tiempos. Imitado con desigual fortuna por camadas enteras de fotógrafos, la mirada de Newton recorre a sus modelos, con la sabia minuciosidad de los viejos verdes. Obsesivo y distante fue el primero en evidenciar la enorme fuerza expresiva de las imágenes sucias, mal iluminadas y cargadas de tensión sexual.

En la exposición de Madrid, pueden verse imágenes de distintos momentos de su carrera. Concretamente, se muestran 11 fotolitografías pertenecientes a la serie ‘Special Collection’, cinco fotografías del porfolio ‘Cyberwomen’ (2000) y las imágenes ‘Parlour Games’ (1991), ‘Domestic Nude’ y ‘Teacher and Slave’ (1990).

Domestic nude

Hoy que todos somos voyeurs, cuando transitamos por un mundo repleto de pantallas y los espejos sin azogue, antes exclusivos de las películas de espías y de los peep–shows se han convertido en parte de nuestro día a día, revisar la lúcida mirada de Newton resulta imprescindible.

En La Fábrica Galeria, desde el 3o de octubre hasta el 29 de noviembre de 2008.

Written by Angel

octubre 29th, 2008 at 3:14 pm

4 respuestas a “Helmut Newton en La Fabrica”

  1. Sensaciones dice:

    No veo yo imágenes “sucias” en las fotos de Newton…

  2. Muack dice:

    Hola Sensaciones,

    Puede que el término no sea el más adecuado… Al hablar de imágenes sucias, me refiero no al tema de las fotos, sino al modo en el que Newton las plantea.

    Cuando Newton aborda la fotografía de moda, huye de los convencionalismos de la fotografía de estudio perfectamente medida y compuesta y apuesta por una textura, iluminación y encuadre más cercano al fotoperiodísmo.

    Ese aire descuidado (mejor que sucio…)y su mirada tremendamente aguda, son algunas de las señas de identidad de Newton y una de sus aportaciones más interesantes. Fotógrafos como Terry Richarson, Nan Goldin o Wolfgang Tillmans, de estética “sucia”, están influidos por sus planteamientos.

    No obstante, entiendo que referirse a las fotos de HN como sucias, es por lo menos ambiguo.

    Saludos.

  3. La verdad es que Helmut Newton es muy fascinante. Esa frialdad extrema que destilan sus imágenes, mezclada con su sensualidad explícita, me genera un punto de desconcierto de lo más interesante. La sensación voyeurista es máxima, probablemente porque son escenas a las que nadie nos invitó, cerradas aunque expuestas, misteriosas y crudas.

    Ya en plan más frívolo, decir que me resulta entrañable ver esa época en la cual todavía se permitía el vello púbico. Y es que ver a la top-model del momento en semejante eclosión de fertilidad capilar me despierta una sonrisa casi nostálgica…

  4. Muack dice:

    Qué bueno!. Está muy bien eso de “todavía se permitía”… En estos tiempos de rasurado general, semejantes matas de pelo tienen un aire casi subversivo.

    Sería genial que también lucieran las axilas al natural…

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