febrero, 2008
Descendiendo a los infiernos

La Biblioteca Nacional Francesa ha organizado la exposición L’Enfer de la Bibliothèque, Eros au secret, en la que muestra una selección de los libros y estampas eróticas que permanecían ocultos en su enfer.
Enfer, en español infierno, es el nombre que recibe en las bibliotecas francesas el departamento, en el que se almacenan los libros y estampas de contenido erótico o directamente pornográfico. Durante años el Enfer se alimentaba de las requisas o incautaciones hechas por la policía a particulares o editores de pornografía. Era un lugar prohibido, en el que probablemente pasaron buenos momentos los censores de la época. Hoy, el Enfer se ha adaptado a los nuevos tiempos y se ha convertido en una interesante colección de ediciones eróticas y pornográficas de calidad. El porno de consumo, queda fuera del infierno.
La Biblioteca Nacional Francesa viene acumulando documentos en su infierno desde 1844. En la exposición actual se muestra una selección de unos 300. Desde primeras ediciones de las obras de Sade, a novelas porno de los años 30, pasando por grabados eróticos japoneses, antiguas fotos porno o manuscritos como el de Historia del Ojo de Bataille.
Ah, la France…
2º Encuentro Inclusiva-net: Redes digitales y espacio físico.
Inclusiva-net es una plataforma dedicada a la investigación, documentación y difusión de la teoría de la cultura de las redes. Su foco principal de estudio y documentación se centra en los procesos de inclusión social y cultural de las redes de telecomunicación y sus efectos en el desarrollo de nuevas prácticas artísticas y de producción crítica de conocimiento.
En este segundo encuentro, Inclusiva. net aborda la relación entre lo digital y el espacio físico, como un elemento cada vez más determinante en el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas.
Copio el texto de la presentación del encuentro. Es largo, pero interesante:
“De igual forma que los sistemas de comunicación portátiles como los teléfonos móviles o las agendas electrónicas empezaron hace años a incorporar herramientas de registro visual, como cámara fotográfica o de vídeo, hoy son ya habituales en éstos la incorporación de dispositivos GPS capaces de ofrecer coordenadas de geolocalización.
De manera complementaria a este proceso están aconteciendo en la red Internet enormes avances en el desarrollo de aplicaciones relacionadas con el campo de los sistemas de información geográfica, es decir, aquellas orientadas a gestionar información geográficamente referenciada y que funcionan a modo de bases de datos asociadas generalmente a mapas digitales.
Son, por ello, cada vez son más habituales en la web 2.0 las actividades de “geoetiquetado” (“geotagging”) es decir, el asignar coordenadas espaciales o datos relativos a su localización física a archivos determinados, como la georeferenciación de fotografías en plataformas como Flickr, Mappr, Google Earth, etc. o la asignación de identificadores geográficos a textos y frases, incluso a documentos de vídeo y audio. Con lo que la popularización de la acción de “anotar el planeta” es, sin duda, uno de los procesos clave en la evolución de la web actual hacia la conformación de lo que ya muchos denominan la “web geoespacial” (geospatial web). Empieza, incluso, a generalizarse la expresión “Earth as Universal Desktop”.
Obviamente, el deseo de saber más acerca de los espacios geográficos que nos rodean, sobre el lugar en el que habitamos o por el que nos desplazamos así como de las personas que viven o se mueven por ellos, ha encontrado en las tecnologías participativas propias de la web social uno de sus cauces más activos de desarrollo, creándose las bases para lo que podríamos denominar la “web 2.0 local”.
Las prácticas comunicativas abiertas y centradas en la experiencia viva de un lugar que vemos hoy desarrollarse en el periodismo “hiperlocal” y en el “place blogging” (término habitualmente empleado como referencia a los blogs centrados en eventos, noticias y personas en un ámbito local específico como una barriada o una pequeña población) son algunos de los mejores ejemplos posibles para referirnos a este impulso reterritorializador de gran parte de las actuales dinámicas “on line”. La reciente puesta en marcha de algunos agregadores y buscadores de “placeblogs” evidencia la creciente importancia de esta vía de relación y complementariedad entre el espacio comunicativo de las redes y el territorio físico en el que habitamos.
Por otra parte, las prácticas artísticas y experimentales vinculadas a lo que en torno al 2003 empezó a denominarse como “locative media” evidencian una intensa reacción crítica a la deslocalización globalizadora y a la pérdida de todo contexto geográfico y político con la que tradicionalmente se había asociado la experiencia de estar conectado a la red Internet. A través de todo tipo de tecnologías móviles e inalámbricas y de dispositivos informáticos de localización, muchas manifestaciones artísticas tratan hoy de reconfigurar los contextos espaciales físicos de la comunicación y de las interacciones entre las personas.
Mediante estrategias de mapeado, geo-anotación, localización, movilidad espacial o juegos “mixed-reality” muchas propuestas artísticas tratan de reivindicar una nueva convergencia entre el espacio digital de las redes y el territorio, desarrollándose experiencias y nuevas situaciones siempre dependientes de contextos geográficos y sociales determinados, vislumbrándose el cumplimiento de un primer atisbo de lo que quizá podríamos denominar como un nuevo urbanismo digital participativo. “
Visual Arts Data Service. Imágenes de la guerra

El VADS (Visual Arts Data Service) es una institución dependiente de The University College for the Creative Arts, dedicada a favorecer la investigación, la enseñanza y el aprendizaje, a través de colecciones de imágenes y recursos digitales.
En sus fondos presenta una amplia colección de imágenes sobre diferentes campos de la comunicación visual. Entre ellos destaca la impresionante colección “Weapons of Mass Communication” con unos 7000 carteles de guerra y su interesante selección de carteles de la Guerra Civil Española.
Lo leí en Sección Aurea, el estupendo blog de Álvaro Cármenes, arquitecto y catedrático de Comunicación Visual de la Universidad ORT de Uruguay.
El ranking Alexa

Muack ya figura en el puesto 6.794.352 del ranking de Alexa. Esto significa que formas parte del selecto 0,0000002% de usuarios de Internet que visita con alguna frecuencia este blog. Francamente, no se puede caer más bajo…
Pero, ¿qué es Alexa? Básicamente, es un buscador, pero sobre todo, Alexa es una herramienta que nos informa acerca del tráfico que recibe una web. Para ello recopila información de los ordenadores que tienen instalada su toolbar. A partir del tráfico entre sus usuarios, Alexa hace una estimación de las visitas totales al sitio y en base a ese dato, elabora su ranking. La toolbar de Alexa es gratuita.
Muchos usuarios preocupados por conseguir un buen posicionamiento en buscadores, consideran a Alexa una herramienta fiable. Sin embargo, lo cierto es que cuenta con algunas limitaciones importantes. Quizás, la principal es que los usuarios de la toolbar de Alexa suelen responder a perfiles muy similares, por lo que tienden a visitar más unos sitios que otros.
De este modo, Alexa sobrevalora ciertas temáticas e infravalora otras. Esto se hace especialmente relevante en los sitios pequeños.
Así que si vuestro ranking en Alexa es tan triste como el mío, ya sabéis a que podéis echarle la culpa. Además siempre queda el recurso de encargar una camiseta Alexa personalizada, y hacer de necesidad, virtud.
Cuando la publicidad va de arte urbano
Agencias de publicidad y anunciantes son cada vez más conscientes de que la inversión en medios tradicionales es cara y cada vez menos efectiva. Por ello, buscan nuevas estrategias de comunicación que planteen alternativas a los modelos tradicionales.
Frente a la publicidad masiva e indiscriminada, se imponen estrategias más sutiles. Frente a los grandes presupuestos, se impone la imaginación y el factor sorpresa. Frente a la guerra en campo abierto, se impone la guerrilla.
Las marcas han descubierto que, a pesar de las multas, resulta más rentable pedir perdón que pedir permiso. Así que han optado por apropiarse del lenguaje y los planteamientos del arte urbano, convenientemente desactivado y adaptado al gusto del consumidor medio.
Es así como surgen el street branding y el marketing de guerrilla, ambos inspirados en manifestaciones artísticas y activismo callejero, que adaptan y descontextualizan para captar nuestra atención.
+ en Flylosophy.
Mano dura, cabeza y corazón
El lema del PP “Cabeza y corazón” parece calcado del “Mano dura, cabeza y corazón” que utilizó el PP, Partido Patriota, en las últimas elecciones presidenciales de Guatemala. El candidato del Partido Patriota, el general Otto Pérez Molina, es considerado por muchos el heredero político del dictador Rios Montt.
Pero entre las dos campañas hay alguna coincidencia más. Antonio Solá, asesor del PP guatemalteco, es también asesor del PP de aquí. Desde Génova, se resta importancia a estas coincidencias, y aseguran que Solá actúa en la campaña española como asesor de imagen, y que no ha participado en la elección del lema.
Solá también dirigió la campaña de Felipe Calderón en México en 2006. En ella se incluía un spot que, según el propio Solá, mostraba “una familia mexicana normal, de clase media en la que en su casita desaparecía el sofá, la nevera, etc.”. Igual que en el spot de campaña del PP español.
Solá colabora con Faes y es socio director de Ostos&Solá, que participó en la organización de algunas de las últimas manifestaciones contra el gobierno español. Preguntado acerca de esta polémica, un portavoz de Ostos&Solá aseguró que no harán declaraciones hasta el 10-M.
No hace falta ser muy perspicaz para pensar que Solá le ha colocado al PP algunas ideas rescatadas del baúl de los recuerdos. Son los riesgos del “know-how”.
Por cierto, el Partido Patriota perdió las elecciones.
Lo leí en Público.
Videocracia 2. El culto al lider

El protagonismo de la imagen en la comunicación política, conduce irremisiblemente a la estetización de la vida política y de los elementos que la rodean. En la práctica, esto implica un modo de entender la política y el ejercicio del poder basado en la representación, en el espectáculo.
Ante la representación, todos nos convertimos en espectadores. Hoy los ciudadanos asistimos pasivamente al espectáculo del poder, que convenientemente ritualizado, se (re)presenta vacío y completamente alejado de nuestra experiencia y nuestros intereses.
Este aspecto, está muy presente en la instrumentalización de la imagen en los sistemas totalitarios, empezando por aquellos que arrasaron Europa a partir de los años 30 del siglo pasado. A través de la estetización de la política estos sistemas favorecieron el establecimiento de una masa social homogénea, cohesionada a través de las imágenes y que encontraba su sentido al proyectarse en la figura del líder. De hecho, el culto al líder y la estetización del poder son dos de sus principales señas de identidad.
Este esquema, dulcificado, democratizado, prevalece en la comunicación política actual casi como un atavismo. El bombardeo publicitario con la imagen del candidato, es a día de hoy, uno de los recursos que no puede faltar en ninguna campaña electoral. Sin embargo, muchas cosas han cambiado en nuestra sociedad desde los años 30, y la cohesión que generaba entonces la imagen del lider, puede convertirse hoy en algo muy distinto.
Hoy, es difícil no sonrojarse ante los políticos, que en todas las democracias del mundo, se plantan sin el menor pudor ante sus demesurados retratos para hacerse autobombo. Los enormes rostros de los candidatos, repetidos hasta el hartazgo en carteles y pantallas, ya no impresionan a casi nadie.
Los ciudadanos buscamos nuevas formas de liderazgo, menos vinculadas a lo mediático y más relacionadas con la coherencia y la eficacia. Nada como el enorme rostro del candidato en un cartel electoral, es tan apetecible para los amantes de pintar bigotes en las fotos. Lo que hace años provocaba un sentimiento casi reverencial, muy pronto solo causará risa.
Issuu. De PDF a Flash
Su utilización es muy sencilla. Basta con registrarse y subir desde nuestro ordenador un PDF de hasta 100 MB o 500 páginas. Issuu crea entonces un documento con efecto “page flip”, que además de permitirnos navegar como si estuvieramos pasando las páginas de un publicación en papel, permite hacer zoom y exportar el código para insertarlo en cualquier página web. Justo como he hecho en la cabecera de este post. No obstante, la herramienta muestra todo su potencial cuando se visualiza en tamaños grandes.
Issuu cuenta además con una interesante componente social, ya que nos permite visitar los documentos de otros usuarios, comentarlos, marcar favoritos, etc.
Aunque este tipo de interfaces, que imitan el papel y los modelos de lectura textual, en un medio que ni es de papel, ni textual, pueden resultar artificiosas y poco sensibles con nuestro amado hipertexto, lo cierto es que tienen una fuerza visual innegable.
Molan tanto que lo mejor es aparcar el purismo hipertextual y disfrutar del espectáculo.
Gianni Vattimo. Tras el arte de la obra de arte.
Una de las (pocas) ventajas de frecuentar la Universidad, es que de vez en cuando pasa por allí gente interesante. Este es el caso de Gianni Vattimo, que el próximo martes 26 visitará la UEM para impartir la conferencia: Tras el arte de la obra de Arte.
Vattimo, es considerado uno de los referentes de la postmodernidad y del pensamiento débil. Analista de la sociedad de la información, su trabajo presta especial atención al papel que en ella desempeñan la comunicación y los media.
La postmodernidad abre el camino, según Vattimo, a la tolerancia y la diversidad. Supone la superación de las lecturas lineales de la historia y de los grandes modelos ideológicos. Es el paso del pensamiento fuerte y totalizador, a un pensamiento débil, más flexible, plural y sensible a las diferencias.
Ya os contaré que tal resulta.
Los carteles del CDN
Gracias al blog de la agencia COM&IC, he descubierto que los autores son Isidro Ferrer y Nicolás Sanchez. La gente de COM&IC explica muy bien su obra para el CDN:
“Formas vectoriales en masa de color sobre fondos planos, uso de las tipografías y bloques de texto como elementos gráficos del layout… e imágenes surrealistas. En la línea de las mejores portadas del mítico Daniel Gil o los carteles del genial Saul Bass.”

Un auténtico tesoro. Puedes echarles un vistazo en la web del CDN.








