noviembre, 2010
Nine Eyes: la mirada transparente
Jon Rafman es un fotógrafo diferente al resto. El no utiliza cámara para registrar sus imágenes, sino que toma prestadas las que el robot de nueve ojos de Google Street View va captando por todo el mundo. De hecho, en eso consiste su proyecto más conocido, Nine Eyes, una heterogénea selección de imágenes extraídas de Google Street View, que el propio Rafman explica así:
“The world captured by Google appears to be more truthful and more transparent because of the weight accorded to external reality, the perception of a neutral, unbiased recording, and even the vastness of the project. With its supposedly neutral gaze, the Street View photography had a spontaneous quality unspoiled by the sensitivities or agendas of a human photographer.”
En Nine Eyes podemos encontrar lo mejor y lo peor de nuestro mundo. Desde elefantes furiosos a prostitutas que pasean indolentes. Imágenes automáticas, pero llenas de intensidad, que remiten a la esencia del proceso fotográfico y nos sitúan ante un mundo irremediablemente transparante.
Vía Estética y Dirección de Arte.
Diesel New Voices: publicidad y colonialismo cultural.
En 2008, Diesel y Dazed & Confused crearon Diesel New Voices, una plataforma de apoyo a jóvenes cineastas que, hasta el momento, ha producido tres cortometrajes: The Boys from Ponta Preta, que cuenta como unos jóvenes de Cabo Verde crean una rentable escuela de surf; Cult Youth, dedicado a un grupo de artistas del comic underground de Beijing; y Skateistan: to live and skate in Kabul, que muestra el día a día de una escuela de skate de Kabul, a la que acuden chicos y chicas de entre 5 y 17 años.
Los tres documentales plantean la importancia del emprendizaje social como medio para combatir las barreras étnicas, sociales y de género en estos lugares. En todos ellos se muestra como a través de este tipo de proyectos, los jóvenes implicados consiguen dinamizar económica y socialmente su entorno, planteando modelos de desarrollo más abiertos y eficaces.
Es muy probable que los patines de los skaters afganos contribuyan más a la apertura social de Afganistan que los blindados de la ISAF. Pero, los surferos de Cabo Verde o los adolescentes que patinan sobre los escombros de Kabul, no solo imitan los giros y piruetas de los jóvenes occidentales, sino también, y sobre todo, su modo de vestir, sus actitudes y sus valores. Ropa, actitudes y valores que suponen un irresistible soplo de aire fresco, pero que al mismo tiempo, plantean una dependencia total respecto al modelo cultural y económico que imitan.
Se que hablar de colonialismo cultural, cuando estamos metidos hasta el cuello en una economía globalizada, resulta cuando menos ingenuo. Pero, ¿Estaría dispuesto Diesel a apoyar proyectos similares a estos, pero construidos desde la identidad local?. Y sobre todo, ¿desearían los jóvenes implicados en esos proyectos comprar productos Diesel?
Vía Perros Callejeros.
Luzinterruptus: Museum Shadows

El 29 de octubre pasado, mientras medio mundo se preparaba para celebrar el día de difuntos, Luzinterruptus instaló en el John Madejski Garden del Victoria & Albert Museum, una inquietante colección de figuras iluminadas, a la que llamaron Beings packaged in light. La pieza, formada por 100 muñecas hinchables vestidas de negro, encerradas en bolsas de basura gigantes e iluminadas desde el interior, se mostró dentro de Winter Light Commissions, el programa de arte contemporaneo del V&A.
Según explican los autores en su blog, la idea original, consistia en mantener las figuras erguidas, para que proyectaran su sombras por el patio. Sin embargo, el viento que sopló aquella noche en Londres, derribó las muñecas, convirtiendo la instalación en un dramático montón de figuras de vientre hinchado y aspecto fantasmal. Casi un cementerio de sombras, a la espera de ser enterradas.
Santiago Sierra renuncia al Premio Nacional de Artes Plásticas
No me gusta Santiago Sierra y aun me gusta menos su trabajo. De Sierra, me molesta su efectismo, su tendencia a la manipulación emocional y sobre todo las enormes contradicciones que encuentro entre su discurso, supuestamente crítico, y su feliz integración en el mercado del arte. Así que, comprenderéis que cuando ayer supe que le habían concedido el Premio Nacional de Artes Plásticas me relamiera pensando en un nuevo post en el que podría despacharme a gusto contando las incongruencias de quien presume de decir NO cuando en realidad suele decir SI.
Sin embargo esta vez Sierra ha dicho NO. NO al Ministerio de Cultura, NO a los 30.000 euros de dotación y sobre todo NO a un premio que “instrumentaliza en beneficio del estado el prestigio del premiado”. Por si fuera poco, además ha tenido el detalle de fechar su carta a la ministra de cultura con un republicanísimo “Madrid, Brumarie 2010″.
Podéis leer la carta a la ministra González- Sinde en Contraindicaciones.






