Sphinx: Kate Moss por Marc Quinn
Quizás por eso, Marc Quinn decidió convertirla en la protagonista absoluta de su exposición de 2007 en Mary Boone. ‘Sphinx’ consistía en una serie de retratos en bronce de Moss en diferentes posturas de yoga. En cada pieza, el título ‘Sphinx’, se completaba con el nombre de una diosa antigua: «Sphinx (Venus)», «Sphinx (Victory)», «Sphinx (Nike)».
En las piezas de Quinn, Kate Moss encarna el cuerpo admirable y torturado de una divinidad pagana, que se presenta ante nosotros llena de luz y simetría, serena e irreal. Casi resplandeciente.
Todas las piezas, salvo una, están pintadas de un tono blanco que las da un aspecto más cercano al mármol que al bronce con el que están fabricadas. No es de extrañar, ya que buena parte de la obra de Quinn está realizada en mármol. No obstante, Quinn también ha frecuentado en su obra materiales más inverosímiles, como sangre, hielo, pan, e incluso, en algunas de sus últimas piezas, ADN.
Marc Quinn, uno de los “Young British Artist” se dio a conocer a través de “Sensation” exposición auspiciada por Charles Saatchi. Entonces Quinn sorprendió al mundo del arte con un autorretrato (Self), realizado con 5 litros de su propia sangre coagulada y congelada, que mostraba en una vitrina especial. A partir de 1999 inició la serie The Complete Marbles, retratos en mármol de personas que carecen de algún miembro y que plantean una reinterpretación de las figuras de la estatuaría clásica, que han llegado hasta nosotros mutiladas pero no por eso han dejado de ser consideradas bellas. Con ellas, Quinn dice reivindicar la belleza por encima de la deficiencia, que no es considerada en sí una imperfección.
El caso más singular de este tipo de representaciones, es el colosal retrato de Alison Lapper, una artista británica que nació sin brazos y con las piernas casi reducidas a muñones, a la que Quinn inmortalizó desnuda y embarazada de ocho meses, y que ocupó durante meses el Fourth Plinth en Trafalgar Square.
Personalmente, creo que a Quinn le importan un bledo la impefección y las reflexiones acerca de nuestra forma de entender la belleza y la espiritualidad. Más bien, encuentro en su trabajo un calculado efectismo, y una mezcla de morbo y espectacularidad que resulta fascinante e irrestiblemente medíatica.




Realmente un «iconoplasta», no me gusta nada…Kate Moss pfffff
Un saludo, amigo.
Anónimo
31 Mar 10 at 10:55 pm
Pues hablando de esculturas de personajes famosos, salió el otro día en televisión, la nueva escultura de Angelina Jolie, y mirando en internet al autor, Daniel Edwards, el cual ha realizado esculturas de otros personajes en posturas y momentos más normales, pero no por ello menos llamativos, como la autopsia de Paris Hilton la cual,en palabras del escultor, “podría ser una ayuda incalculable para los estudiantes que se preparan para graduarse este año”, ya que se trata de un “anuncio de servicio público interactivo”, donde los visitantes pueden manipular las tripas removibles de la alta sociedad.
Ceci
31 Mar 10 at 10:55 pm